Reportaje postboda

En este artículo voy a hablar un poco de los reportajes post-boda.

Actualmente muchas parejas no terminan el reportaje de su boda el día del enlace. Una vez que ha pasado el gran día, estamos preparados, y las sesiones de un reportaje post-boda son una oportunidad perfecta para volver a vestiros de novios y disfrutar de una sesión fotográfica muy, muy especial.

Las características predominantes en esta sesión son la relajación, la complicidad con vuestro fotógrafo, al que ya conocéis muy bien, y el hecho de tener todo el tiempo del mundo para poder disfrutar plenamente.

Los americanos -de donde hemos importado esta idea- llaman a esta sesión “trash the dress” (destroza el vestido). Bueno, tampoco es eso, pero sí es verdad que ya no nos importa si el vestido de ensucia, se moja o se estropea, puesto que la novia no va a volver a ponerse un vestido que de todas formas estaría guardado o en la tintorería.

Para la novia es el momento de un peinado y un maquillaje mas naturales, como lo haríamos cualquier día; y para el novio la ocasión ideal para aflojarse la corbata o quitarse la chaqueta  si hace calor o está más cómodo.
También es el momento de quitarse los zapatos durante un instante o, directamente enfundarse las zapatillas para toda la sesión.

Por otro lado, hay circunstancias en las que es prácticamente obligado realizar esta sesión, puesto que en la celebración o después de la ceremonia ha sido imposible por falta de tiempo realizar las fotografías. No hay problema, puesto que esta vez podemos elegir el día, el lugar, la hora, la duración…
Precisamente la elección del lugar, el día y la hora son las grandes ventajas de este tipo de reportajes:

– un paseo descalzos por la playa al atardecer, sentados en la arena, o metiéndoos en el agua;
– fotografías submarinas en el mar o una piscina, vestidos de novios;
– fotografías en la naturaleza, dentro de un campo de girasoles o el lo alto de una montaña;
– o en el centro de una ciudad, con el ajetreo de la gente y recorriendo vuestros rincones preferidos;
– un reportaje en un edificio abandonado, que contrastará con vuestro aspecto, y posaréis como modelos por un día;
– fotografías nocturnas con la iluminación de la ciudad, o el cielo estrellado de un paraje solitario;
– en medio del mar en un barco…

Las posibilidades son infinitas y como ya tenéis confianza con vuestro fotógrafo, animaos a sugerirle poses, lugares, situaciones… la creatividad debe tomar el mando. Puede que ya sea la tercera vez que os ponéis delante de la cámara, y por lo tanto, ya tenéis seguridad y confianza. ¡Aprovechad esto!
Pasadlo bien y sed originales, Va a ser un recuerdo inolvidable.

Normalmente, contemplamos tres escenarios diferentes para este tipo de reportajes:

– al día siguiente: si el fotógrafo se ha desplazado a otra ciudad para haceros el reportaje, aprovechamos que normalmente pasará allí la noche, para que al día siguiente realice el reportaje.
– después del viaje: es lo más habitual, y permite elegir todos los aspectos del reportaje.
– destino: muchas veces la pareja quiere desplazarse a algún sitio emblemático para sus fotografías (París, Praga, Madrid, Brujas, Venecia, Viena…), desde
luego, son los mas caros, pero los mas espectaculares.

En definitiva, esta es una opción más, antes de enterrar definitivamente el traje del novio y el vestido de la novia….